SOLEMNIDAD DE PENTECOSTÉS – MONICIONES Y PETICIONES

 

MONICIONES                

Inicial.

 

Celebramos hoy la Solemnidad de Pentecostés, que cierra la cincuentena pascual.  Hoy, es también el Día del Apostolado Seglar y de la Acción Católica.

 

Todo el tiempo de Pascua, como un solo día, hemos estado celebrando el mismo misterio: el del amor de Dios que salva a la humanidad, elevando a su Hijo Jesucristo, por la fuerza del Espíritu Santo, a la plenitud de la vida en su muerte y resurrección, dando a los hombres ese mismo Espíritu.

 

Iniciamos esta celebración con la aspersión del agua, que nos recuerda nuestro bautismo, expresando nuestro deseo de ser fieles a Jesús y de dejarnos guiar por la fuerza del Espíritu.

 

Primera Lectura.

 

Escuchamos cómo la fuerza del Espíritu, cambia la vida de los primeros discípulos y les hace hablar de las maravillas de Dios en todas las lenguas.

 

Segunda Lectura.

 

Todos hemos sido bautizados en un mismo Espíritu, para formar un solo cuerpo: la Iglesia. Y estamos llamados a poner nuestros carismas al servicio de la comunidad.

 

Antes de la Secuencia.

 

En esta Solemnidad de Pentecostés, como en la de Pascua, la Iglesia lee o canta una obra poética llamada Secuencia.  En ella invocamos al Espíritu Santo, para que nos llene con su fuerza, con su luz y con su aliento amoroso.

 

Evangelio.

 

Jesús está siempre presente en medio de la comunidad por medio del Espíritu; y a nosotros, sus discípulos, nos deja la misión de hacerlo presente en el mundo.

Aclamamos al Evangelio cantando Aleluya puestos de pie.

 

PETICIONES        

 

  • Por la Iglesia, para que por la fuerza del Espíritu, pueda seguir experimentando aquél impulso renovador que transformó a los discípulos el día de Pentecostés.  ROGUEMOS AL SEÑOR.

 

  • Por los Movimientos de Acción Católica y de Apostolado Seglar, de forma especial por los Grupos que trabajan en nuestra Parroquia, para que atentos a las llamadas del Espíritu sean fieles a su misión de anunciar el Evangelio en todos los ambientes.  ROGUEMOS AL SEÑOR.

 

  • Por los que en estos momentos de crisis económica lo están pasando mal, para que seamos generosos y compartamos nuestros bienes con los que más lo necesitan. ROGUEMOS AL SEÑOR.

 

  • Por los que buscan un sentido a sus vidas, por los que han abandonado la fe, para que el Espíritu encienda en ellos la luz de la esperanza que les oriente en su camino.  ROGUEMOS AL SEÑOR.

 

  • Por todos los cristianos, para que trabajemos por un mundo más justo, desde compromisos concretos que empiezan en nuestros pueblos y barrios.  ROGUEMOS AL SEÑOR.

 

  • Por todos nosotros, para que la participación de la Eucaristía nos lleve descubrir lo que Dios nos pide en las circunstancias concretas de la vida y a darle una respuesta generosa. ROGUEMOS AL SEÑOR