SOLEMNIDAD DE LA NAVIDAD – MONICIONES Y PETICIONES

 

MONICIONES                   

Inicial.

Una gran noticia nos convoca a esta celebración: “Nos ha nacido un Salvador, el Mesías, el Señor” y estamos alegres y esperanzados por este acontecimiento.  Él es el Salvador, nuestro Salvador.  Desde que María dio a luz a su Hijo en la cueva de Belén, Jesús no ha dejado de nacer en nuestro mundo, en nuestras vidas, en nuestras familias.

 

Dios nace y se hace hombre para que todos seamos hermanos y nadie se quede al margen.  Cáritas, en su Campaña de Navidad, nos invita a reflexionar sobre nuestro estilo de vida, como dice el lema general de la Campaña de estos años: “Vive sencillamente para que otros, sencillamente, puedan vivir”

 

La gloria de Dios que nace es la paz, la vida y la esperanza para la humanidad entera, porque Dios es el Amor.

 

Primera Lectura.     

 

Pasamos de la tiniebla a la luz.  Isaías nos invita a abrir los ojos para ver una luz grande, para ver a un Niño, descendiente de David, portador de la plenitud, de la justicia y de la paz.

 

Segunda Lectura.

 

San Pablo se mueve entre el ya y el todavía no.  Ha aparecido la gracia de Dios, el Dios hecho gracia y salvación, pero aún esperamos la aparición gloriosa de nuestro Salvador.

 

Evangelio.

 

Escuchamos en el Evangelio, la narración que San Lucas hace del nacimiento de Jesús, envuelto en humildad y pobreza, en desconocimiento y rechazo.  Pero este Niño es nuestro Salvador, que inicia un nuevo dinamismo de liberación y de paz.  Sólo unos pocos y pobres, así lo entendieron.

Aclamamos al Evangelio cantando Aleluya puestos de pie.

 

PETICIONES        

 

  • Por la Iglesia, para que anuncie a todos los hombres el amor y la cercanía de Dios Salvador.  ROGUEMOS AL SEÑOR.

 

  • Por todas las naciones de la tierra y hoy de forma especial por Palestina e Israel, la tierra que vio nacer a Jesús, para que la justicia y la paz puedan ser una realidad cotidiana para todos.  ROGUEMOS AL SEÑOR.

 

  • Por los pobres, los enfermos, los que no tienen techo, pasan dificultades o les falta el calor de una familia, para que podamos descubrir en ellos a Cristo que pasa a nuestro lado. ROGUEMOS AL SEÑOR.

 

  • Por todos los que en este día, en cualquier lugar del mundo, compartimos la fe y el gozo por el nacimiento del Hijo de Dios, para que seamos siempre signo transparente de su misericordia.  ROGUEMOS AL SEÑOR.

 

  • Por todos nosotros, para que la participación de la Eucaristía en este día de Navidad, nos ayude a vivir como hijos de Dios y hermanos de todos los hombres.  ROGUEMOS AL SEÑOR