Situación de los inmigrantes en nuestra diócesis

 

Este domingo, 19 de enero, la Iglesia celebra la Jornada Mundial de las Migraciones en su centésima edición. El lema de la campaña es “Ha100do un mundo mejor”, con el título general “Emigrantes y refugiados: hacia un mundo mejor”. Nuestra diócesis celebra especialmente esta jornada con una Eucaristía en la parroquia de Santo Domingo de Guzmán de Lepe, el domingo a las 19.00 h., presidida por nuestro Obispo y acompañada musicalmente por la Coral Guadalupana, conformada por emigrantes de nuestra provincia.

 

El análisis de la realidad migratoria en Huelva arroja los siguientes datos extraídos de estudios recientes publicados por el Instituto Nacional de Estadística. La población total en la provincia es de 522.862 de los cuales un 90,96% son españoles y un 9,04% extranjeros. Más de 45.000 inmigrantes, mayoritariamente rumanos y marroquíes, principalmente, portugueses, polacos, etc. No obstante, estos datos se entienden levemente por debajo de la realidad ya que no todos los inmigrantes constan en el censo o en los listados oficiales.

 

Para analizar la proyección de estos datos es interesante saber qué pasa con los niños que, en su gran mayoría, se formarán entre nosotros, crearán familias en nuestro entorno y forjarán, de forma importante, la población futura de la provincia, en nuestro caso coincidente con la diócesis. Las aulas de la provincia cuentan con alumnos de más de 90 países. Se contabiliza un incremento superior al 25% en este curso. La media de alumnado extranjero en las aulas de la provincia es superior al 6%. Según datos estadísticos de la Junta de Andalucía hay 7.392 alumnos extranjeros (el año pasado 5.859 alumnos, en el año 2.000 eran sólo 600). Hay que tener en cuenta además el índice de no escolarización o abandono de las aulas en la población inmigrantes, lo que recientemente ha denunciado el Ayuntamiento de Moguer con respecto a niños residentes en los asentamientos periféricos.

 

 

Estos son algunos datos. En esta sociedad tan mercantilizada es propio que los datos numéricos nos digan mucho, pero no podemos conformarnos con eso, hay demasiados valores y sensaciones que no pueden relacionarse ni analizarse algebraicamente. No todas las personas que denominamos “inmigrantes” entran dentro del grupo de los que consideramos, y ellos mismos se consideran, “obreros”, sobre todo “obreros por cuenta ajena”. Hay también inmigrantes por razón de asilo y refugio y por otras causas, estudiantes y otras personas con profesiones autónomas o en servicios de alta consideración social y de desahogada y hasta elevada situación económica. Con todo, el denominador común es el de trabajador por cuenta ajena, con frecuencia ocupado en tareas de bajo nivel y en situación laboral precaria, a veces “sin papeles”.

 

No puede descartarse las situaciones de vulnerabilidad: familias desestructuradas, inestabilidad laboral, fuerte dependencia de las ayudas públicas y privadas, problemas de acceso a la vivienda, absentismo escolar, consumo de sustancias adictivas… Ni las situaciones de exclusión: chabolismo e infravivienda, personas sin hogar, inmigrantes en situación irregular, mujeres explotadas sexualmente, prostitución, personas presas y ex reclusas, poli consumo, problemas de salud mental… Por otro lado están los datos comparativos que Cáritas nos aporta respecto a la evolución de la atención de inmigrantes con necesidades de subsistencia. 2009 resalta como año profundamente marcado por la crisis económica, que ha golpeado de manera significativa a los colectivos más vulnerables. Siendo los inmigrantes quienes, en mayor medida, se han visto afectados por la crisis. De resaltar el aumento de asentamientos y la población residente en ellos.

 

MEMORIA 2013 SECRETARIADO DE MIGRACIONES

 

Fuente diócesis de Huelva