LITURGIA DEL DOMINGO 2º DESPUÉS DE NAVIDAD

 

5 DE ENERO DE 2014

Liturgia de las Horas – Segunda semana del Salterio – Navidad.

 

RITOS INICIALES

 

CANTO DE ENTRADA.

Sobre la noche reina la luz de tu esplendor; en medio del silencio, el eco de tu voz.

 

¡Misterio del amor!: en medio del silencio el Verbo se encarnó.

 

Nos ha nacido un niño: un hijo se nos dio; hoy brilla la esperanza de nuestra salvación.

 

SALUDO Y MONICIÓN.

 

ACTO PENITENCIAL.

 

GLORIA.

Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor.

 

ORACIÓN COLECTA.

 

LITURGIA DE LA PALABRA

 

PRIMERA LECTURA.

Lectura del libro del Eclesiástico 24, 1-2. 8-12.

 

La sabiduría se alaba a sí misma, se gloría en medio de su pueblo, abre la boca en la asamblea del Altísimo y se gloría delante de sus Potestades.

En medio de su pueblo será ensalzada, y admirada en la congregación plena de los santos; recibirá alabanzas de la muchedumbre de los escogidos y será bendita entre los benditos.

El creador del universo me ordenó, el Creador estableció mi morada: «Habita en Jacob, sea Israel tu heredad.»

Desde el principio, antes de los siglos, me creó, y no cesaré jamás.

En la santa morada, en su presencia, ofrecí culto y en Sión me establecí; en la ciudad escogida me hizo descansar, en Jerusalén reside mi poder.

Eché raíces entre un pueblo glorioso, en la porción del Señor, en su heredad, y resido en la congregación plena de los santos.

                                     PALABRA DE DIOS

 

SALMO RESPONSORIAL.  Salmo 147. 

Antífona: La Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros.

 

Glorifica al Señor, Jerusalén; alaba a tu Dios, Sión: que ha reforzado los cerrojos de tus puertas, y ha bendecido a tus hijos dentro de ti.

 

Ha puesto paz en tus fronteras, te sacia con flor de harina.  Él envía su mensaje a la tierra, y su palabra corre veloz.

 

Anuncia su palabra a Jacob, sus decretos y mandatos a Israel; con ninguna nación obró así, ni les dio a conocer sus mandatos.

 

SEGUNDA LECTURA.

Lectura de la carta del apóstol San Pablo a los Efesios 1, 3-6. 15-18.

 

Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en la persona de Cristo con toda clase de bienes espirituales y celestiales.

Él nos eligió en la persona de Cristo, antes de crear el mundo, para que fuésemos santos e irreprochables ante él por el amor.

Él nos ha destinado en la persona de Cristo, por pura iniciativa suya, a ser sus hijos, para que la gloria de su gracia, que tan generosamente nos ha concedido en su querido Hijo, redunde en alabanza suya.

Por eso yo, que he oído hablar de vuestra fe en el Señor Jesús y de vuestro amor a todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros, recordándoos en mi oración, a fin de que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, os dé espíritu de sabiduría y revelación para conocerlo.  Ilumine los ojos de vuestro corazón, para que comprendáis cuál es la esperanza a la que os llama, cuál la riqueza de gloria que da en herencia a los santos.

                        PALABRA DE DIOS

 

ALELUYA.

Antífona: Gloria a ti, Cristo, proclamado a los paganos.  Gloria a ti, Cristo, creído en el mundo.

 

EVANGELIO. (Breve)

Lectura del santo Evangelio según San Juan 1, 1-18.

 

En el principio ya existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios.

La Palabra en el principio estaba junto a Dios.

Por medio de la Palabra se hizo todo, y sin ella no se hizo nada de los que se ha hecho.

En la Palabra había vida, y la vida era la luz de los hombres.

La luz brilla en la tiniebla y la tiniebla no la recibió.

La Palabra era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre.

Al mundo vino, y en el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de ella, y el mundo no la conoció.

Vino a su casa, y los suyos no la recibieron.

Pero a cuantos la recibieron, les da poder para ser hijos de Dios, si creen en su nombre.

Éstos no han nacido de sangre, ni de amor carnal, ni de amor humano, sino de Dios.

Y la Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria propia del Hijo único del Padre, lleno de gracia y de verdad.

PALABRA  DEL SEÑOR

 

HOMILÍA.

 

CREDO.

 

ORACIÓN DE LOS FIELES.

 

LITURGIA EUCARÍSTICA

 

OFERTORIO.

Canto:

Yo soy un pastorcillo, camino de Belén le llevo pan al Niño, le llevo leche y miel.

 

Con el pan, con el pan yo le pido la paz, con la leche y la miel yo le pido la fe, con el pan, con el pan yo le pido la paz, con la leche y la miel yo le pido la fe.

 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS.

 

PREFACIO Y SANTO.

 

PLEGARIA EUCARÍSTICA.

 

RITO DE LA COMUNIÓN

 

PADRE NUESTRO.

 

RITO DE LA PAZ.

 

CORDERO DE DIOS.

 

COMUNIÓN.

Canto:

Cantemos todos la Navidad, Dios ha nacido, aleluya.  Su luz venció la oscuridad, Dios se hace hombre, aleluya.

 

Junto a nosotros quiere habitar, un Dios eterno: Es Navidad.  En nuestra mesa, con nuestro pan, Dios se hace hombre. Aleluya.

 

Sobre la noche se ve brillar, una esperanza: Es Navidad.  La luz del Padre quiere anunciar: “Paz a los hombres.”  Aleluya.

 

Junto a nosotros, el Hijo está.  Nada tememos: Es Navidad.  Con un mensaje de Libertad, viene a los hombres.  Aleluya.

 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN.

 

Te diré mi amor, Rey mío,

en la quietud de la tarde,

cuando se cierran los ojos

y los corazones se abren.

 

Te diré mi amor, Rey mío,

con una mirada suave,

te lo diré contemplando

tu cuerpo que en pajas yace.

 

Te diré mi amor, Rey mío,

adorándote en la carne,

te lo diré con mis besos,

quizás con gotas de sangre.

 

Te diré mi amor, Rey mío,

con los hombres y los ángeles,

con el aliento del cielo

que espiran los animales.

 

Te diré mi amor, Rey mío,

con el amor de tu Madre,

con los labios de tu Esposa

y con la fe de tus mártires.

 

Te diré mi amor, Rey mío,

¡oh Dios del amor más grande!

¡Bendito en la Trinidad,

que has venido a nuestro valle! 

Amén.

 

(Himno de la Liturgia de las Horas – Navidad)

 

ORACIÓN.

 

RITO DE CONCLUSIÓN

 

BENDICIÓN Y DESPEDIDA.

 

ADORACIÓN DEL NIÑO JESÚS.

Canto.

¡Ay! Del chiquirritín, chiquirriquitín, metidito entre pajas.  ¡Ay! del chiquirritín, chiquirriquitín, queridí, queridito del alma.

 

Por debajo del arco del portalico se descubre a María, José y al Niño.

 

Entre un buey y una mula Dios ha nacido y en un pobre pesebre le han recogido.