LITURGIA DEL DOMINGO 1º DE CUARESMA “A”

 

9 DE MARZO DE 2014

Liturgia de las Horas – Primera semana del Salterio – Cuaresma                                                               

 

RITOS INICIALES

 

CANTO DE ENTRADA.

Tengo los ojos puestos en el Señor porque Él saca mis pies de la red.  Mírame, oh Dios y ten piedad de mí, que estoy sólo y afligido.  Mírame, oh Dios y ten piedad de mí, que estoy sólo y afligido.

 

Me invocará y lo escucharé, lo defenderé, lo glorificaré lo saciaré de largos días.

 

SALUDO Y MONICIÓN.

 

ACTO PENITENCIAL.

 

ORACIÓN COLECTA. 

 

LITURGIA DE LA PALABRA

 

PRIMERA LECTURA.

Lectura del libro del Génesis 2, 7-9; 3,1-7.

 

El Señor Dios modeló al hombre de arcilla del suelo, sopló en su nariz un aliento de vida, y el hombre se convirtió en ser vivo.

El Señor Dios plantó un jardín en Edén, hacia oriente, y colocó en él al hombre que había modelado.

El Señor Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles hermosos de ver y buenos de comer; además, el árbol de la vida, en mitad del jardín, y el árbol del conocimiento del bien y el mal.

La serpiente era el más astuto de los animales del campo que el Señor Dios había hecho.  Y dijo a la mujer: “¿Cómo es que os ha dicho Dios que no comáis de ningún árbol del jardín?”

La mujer respondió a la serpiente: “Podemos comer los frutos de los árboles del jardín; solamente del fruto del árbol que está en mitad del jardín nos ha dicho Dios: ´´No comáis de él ni lo toquéis, bajo pena de muerte.“”

La serpiente replicó a la mujer: “No moriréis.  Bien sabe Dios que cuando comáis de él se os abrirán los ojos y seréis como Dios en el conocimiento del bien y el mal.”

La mujer vio que el árbol era apetitoso, atrayente y deseable, porque daba inteligencia; tomó del fruto, comió y ofreció a su marido, el cual comió.

Entonces se les abrieron los ojos a los dos y se dieron cuenta de que estaban desnudos; entrelazaron hojas de higuera y se las ciñeron.

                                     PALABRA DE DIOS

 

SALMO RESPONSORIAL. Salmo 50.

Antífona: Misericordia, Señor: hemos pecado.

 

Misericordia, Dios mío, por tu bondad, por tu inmensa compasión borra mi culpa, lava del todo mi delito, limpia mi pecado.

 

Pues yo reconozco mi culpa, tengo siempre presente mi pecado: contra ti, contra ti solo pequé, cometí la maldad que aborreces.

 

Oh Dios, crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme; no me arrojes lejos de tu rostro, no me quites tu santo espíritu.

 

Devuélveme la alegría de tu salvación, afiánzame con espíritu generoso.  Señor, me abrirás los labios, y mi boca proclamará tu alabanza.

 

SEGUNDA LECTURA.   (Breve)

Lectura de la carta del apóstol San Pablo a los Romanos 5, 12. 17-19.

 

Hermanos:

Lo mismo que por un hombre entró el pecado en el mundo, y por el pecado la muerte, y así la muerte pasó a todos los hombres, porque todos pecaron.

Por el delito de un solo hombre comenzó el reinado de la muerte, por culpa de uno solo.  Cuanto más ahora, por un solo hombre, Jesucristo, vivirán y reinarán todos los que han recibido un derroche de gracia y el don de la justificación.

En resumen: si el delito de uno trajo la condena a todos, también la justicia de uno traerá la justificación y la vida.

Si por la desobediencia de uno todos se convirtieron en pecadores, así por la obediencia de uno todos se convertirán en justos.

PALABRA DE DIOS

 

ANTES DEL EVANGELIO.

Canto: Convertíos y creed en el Evangelio.

Antífona: No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.

 

EVANGELIO.

Lectura del santo Evangelio según San Mateo 4, 1-11.

 

En aquel tiempo, Jesús fue llevado al desierto por el Espíritu para ser tentado por el diablo.  Y después de ayunar cuarenta días con sus cuarenta noches, al fin sintió hambre.

El tentador se le acercó y le dijo: “Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes.”

Pero él le contestó, diciendo: “Está escrito: ´´No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.“”

Entonces el diablo lo lleva a la ciudad santa, lo pone en el alero del templo y le dice: “Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: ´´Encargará a los ángeles que cuiden de ti, y te sostendrán en sus manos, para que tu pie no tropiece con las piedras.“”

Jesús le dijo: “También está escrito: ´´No tentarás al Señor, tu Dios.“”

Después el diablo lo lleva a una montaña altísima y, mostrándole los reinos del mundo y su gloria, le dijo: “Todo esto te daré, si te postras y me adoras.”

Entonces le dijo Jesús: “Vete, Satanás, porque está escrito: ´´Al Señor, tu Dios, adorarás y a él solo darás culto.“”

Entonces lo dejó el diablo, y se acercaron los ángeles y le servían.

 PALABRA DEL SEÑOR

 

HOMILÍA.

 

CREDO.

 

ORACIÓN DE LOS FIELES.

 

 

LITURGIA EUCARÍSTICA

 

OFERTORIO.

Canto:

Yo no soy nada y del polvo nací, pero Tú me amas y moriste por mí. Ante la cruz sólo puedo exclamar: Tuyo soy, tuyo soy.

 

Toma, mi mano, te pido, toma, mis labios te amo, toma mi vida ¡oh Padre!, tuyo soy, tuyo soy.

 

Cuando de rodillas te miro, oh Jesús, veo tu grandeza y mi pequeñez. ¿Qué puedo darte yo?  Sólo mi ser. Tuyo soy, tuyo soy.

 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS.

 

PREFACIO Y SANTO.

 

PLEGARIA EUCARÍSTICA.

 

RITO DE LA COMUNIÓN

 

PADRE NUESTRO.

 

RITO DE LA PAZ.

 

CORDERO DE DIOS.

 

COMUNIÓN.

Canto:  

Nos has llamado al desierto, Señor de la libertad, y está el corazón abierto a la luz de tu verdad.  Subimos con esperanza la escalada cuaresmal, el pueblo de Dios avanza hasta la cumbre pascual.

 

Tu pueblo, Señor, camina desde la aurora al ocaso: a tu Pascua se encamina y te sigue paso a paso.

 

Señor, te reconocemos y tu Palabra escuchamos, tus caminos seguiremos y tu ley de amor cantamos.

 

Se acerca, Señor, tu día, en el que todo florece: con su luz y su alegría ya el camino resplandece.

 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN.   

 

Señor Jesús: me pongo en camino.  Quiero buscarte.  Dame un corazón sencillo, unos pies ligeros, unos ojos abiertos para que mi marcha sólo se dirija a ti.

 

Oriéntame cuando me pierda, acógeme cuando me canse, llévame con los otros cuando me sienta solo.  Dame valentía, fortaleza y audacia para no decaer en mi búsqueda, para permanecer siempre firme. 

 

Haz que mis pies pisen la tierra pobre que pisaron los tuyos, que mis hombros sólo carguen la libertad y el desprendimiento que llevaron los tuyos, que mis entrañas anhelen sólo tu palabra.

 

Y cuando al fin pueda encontrarme contigo cara a cara, Cristo luminoso, Eterna Pascua, concédeme descansar mi cabeza sobre tu hombro y pronunciar tu nombre, Señor, siempre hermano, hermano, siempre nuevo.

 

ORACIÓN.

 

RITO DE CONCLUSIÓN

 

BENDICIÓN Y DESPEDIDA.

Canto:

Dios es fiel: guarda siempre su Alianza; libra al pueblo de toda esclavitud.  Su Palabra resuena en los profetas, reclamando el bien y la virtud.

 

Pueblo en marcha por el desierto ardiente: horizontes de paz y libertad.  Asamblea de Dios, eterna fiesta; tierra nueva perenne heredad.