FIESTA DE LA SAGRADA FAMILIA “A” – MONICIONES Y PETICIONES

 

MONICIONES

     

Inicial. 

 

En este domingo que sigue a la Navidad, celebramos la fiesta de la Sagrada Familia.  Celebración que nos ha de llevar a contemplar y valorar aquellas virtudes que se vivían en el hogar de Nazaret, una familia sencilla que es modelo y luz para todas las familias del mundo.

 

En medio de tantas familias con problemas y rupturas y las que sufren las dificultades que esta sociedad produce, la familia de Nazaret sale hoy a nuestro encuentro para decirnos que es posible y gozosa la vida de familia.  Que el amor y la entrega mutua, ayudan a superar las dificultades, las externas y las que surgen en la convivencia diaria.

 

Primera Lectura.

 

El sabio nos invita a honrar al padre y a la madre de manera concreta y activa, en especial cuando son mayores y débiles.  Dios se complace en el que así obra.

 

Segunda Lectura.

 

San Pablo se dirige a la comunidad y les habla como si lo hiciera a una familia, ofreciendo un esquema de vida en el que el amor todo lo supera y trasciende.

 

Evangelio.

 

El Evangelio nos narra hoy las vicisitudes a las que hubo de hacer frente la familia de Nazaret: persecución, rechazo, sobresaltos, huidas angustiosas.  También hoy viven esta situación muchas familias.

Puestos de pie cantamos aleluya.

 

PETICIONES        

 

  • Por la Iglesia, familia de los hijos de Dios, para que viva el amor y la fraternidad y sepa acoger a todos los hombres como hermanos. ROGUEMOS AL SEÑOR

 

  • Por las familias cristianas, para que transmitan fielmente a los niños y jóvenes la fe en Jesucristo.  ROGUEMOS AL SEÑOR

 

  • Por los enfermos, para que no les falte el amor de la familia, ni los cuidados necesarios.  ROGUEMOS AL SEÑOR

 

  • Por todas las familias del mundo, especialmente por las que en estos momentos sufren por cualquier causa, para que encuentren la solidaridad de los hermanos y a Jesús que nos da la verdadera libertad y felicidad. ROGUEMOS AL SEÑOR

 

  • Por todos nosotros, para que la participación de la Eucaristía nos ayude a vivir cada día en nuestras familias la comunidad de vida y amor.  ROGUEMOS AL SEÑOR