DOMINGO 6º DEL TIEMPO ORDINARIO “A” – MONICIONES Y PETICIONES

 

MONICIONES

     

Inicial. 

 

El Señor nos ha reunido un domingo más junto al altar, para celebrar la Eucaristía.  En ella nos va a alimentar con su Cuerpo y con su Palabra, que en estos domingos se centra en el Sermón de la Montaña, o discurso programático de Jesús al inicio de su vida pública, al término del cual, nos dice el evangelista que la multitud estaba impresionada, porque enseñaba con autoridad, no como los letrados.

 

Hoy, esa Palabra nos la dirige a todos y cada uno de nosotros, pidiendo nuestra conversión, nuestro cambio de actitudes, y diciéndonos cuáles han de ser nuestros criterios ante la vida.

 

Primera Lectura.

 

El sabio nos invita a decidirnos, a que conjugando nuestra libertad y responsabilidad escojamos el camino mejor, escojamos el camino de Dios.

 

Segunda Lectura.

 

La fe cristiana no es fruto de un razonamiento científico, sino de una revelación gratuita de Dios.  Hoy, San Pablo, en su carta a los fieles de Corinto nos habla de la sabiduría de Dios, sabiduría plena que da la verdadera felicidad y que no se basa en hazañas gloriosas, sino en la cruz.

 

Evangelio.

 

Jesús se presenta en el Evangelio no como el cumplidor de la Ley, sino como el que le da plenitud.  La lleva tan lejos, tan al centro, tan al origen del corazón de Dios de donde salió, que la hace nueva y la poda de las adherencias humanas.

Puestos de pie cantamos Aleluya.

 

PETICIONES        

 

  • Por la Iglesia, para que muestre a los hombres el mensaje de Jesús con sencillez y coherencia.   ROGUEMOS AL SEÑOR
  • Por los que siguen padeciendo hoy en el mundo la tragedia del hambre, la miseria, las guerras y el terrorismo, para que el Señor los libere de su situación y despierte en nosotros la solidaridad.  ROGUEMOS AL SEÑOR
  • Por los gobernantes de pueblos y naciones para que trabajen siempre por la justicia, la libertad y la promoción de los más desfavorecidos.  ROGUEMOS AL SEÑOR
  • Por los enfermos y los que están pasando momentos de dolor y dificultad.  ROGUEMOS AL SEÑOR
  • Por todos nosotros, para que la participación de la Eucaristía nos ayude a ser transmisores con nuestra vida del mensaje de Jesús.  ROGUEMOS AL SEÑOR