DOMINGO 5º DE PASCUA “A” – MONICIONES Y PETICIONES

 

MONICIONES

     

Inicial.  

 

El Señor resucitado nos convoca de nuevo para celebrar la Eucaristía en este 5º domingo de Pascua, acercándonos ya al final de la cincuentena pascual, que culminaremos con las fiestas de la Ascensión y Pentecostés.

 

Como los primeros apóstoles, también nosotros estamos llamados a anunciar el Evangelio con nuestra vida y a servir a nuestros hermanos más necesitados, sólo así podremos experimentar que Jesús es para nosotros: Camino, Verdad y Vida.

 

Iniciamos esta celebración con alegría y reafirmando nuestra fe en Cristo resucitado, mediante la aspersión del agua que nos recuerda nuestro bautismo.

 

Primera Lectura.

 

El anuncio de la Palabra y el servicio a la comunidad, son dimensiones distintas de la evangelización, pero ambas necesarias para que la comunidad vaya creciendo en armonía.

 

Segunda Lectura.

 

La carta de San Pedro nos hace ver, cómo por el bautismo, todos los cristianos participamos del sacerdocio de Cristo, piedra angular.

 

Evangelio. 

 

Jesús se nos presenta en el Evangelio como el Camino, la Verdad y la Vida.  Sólo con un corazón confiado en Dios, podemos experimentar la vida nueva de ser sus hijos.

Aclamamos al Evangelio cantando Aleluya puestos de pie.

 

PETICIONES        

 

  • Por la Iglesia, para que sea ante el mundo testigo fiel del Evangelio, con su palabra y con sus obras.  ROGUEMOS AL SEÑOR.

 

  • Por la paz en el mundo y en nuestras vidas, para que cese todo tipo de violencia y de muerte.  ROGUEMOS AL SEÑOR.

 

  • Por los que no encuentran sentido a la vida, viven en el error o se dejan llevar por el fanatismo, para que puedan descubrir a Jesús: Camino, Verdad y Vida.  ROGUEMOS AL SEÑOR.

 

  • Por la humanidad que sufre, para que Jesús resucitado encienda en ella la esperanza de la liberación de todo mal.  ROGUEMOS AL SEÑOR.

 

  • Por todos nosotros, para que la participación de la Eucaristía nos ayude a descubrir nuestro puesto en la comunidad, poniendo los carismas recibidos al servicio de los hermanos. ROGUEMOS AL SEÑOR