DOMINGO 3º DE PASCUA “A” – MONICIONES Y PETICIONES

 

MONICIONES

     

Inicial.  

 

El Señor resucitado nos convoca de nuevo en este 3º domingo de Pascua, para celebrar su presencia salvadora en medio de nosotros.  Jesús sale al encuentro de los que, como los discípulos de Emaús, hacemos camino guiados por la fe, pero afrontando, también como ellos, preocupaciones que tienden a desmoralizarnos.  También a nosotros nos abrirá en esta Eucaristía el sentido de las Escrituras y nos partirá el pan, para que, reconociéndolo, podamos entrar en comunión con Él y con el Padre.

 

Iniciamos esta celebración recordando nuestro bautismo con la aspersión del agua sobre nuestras cabezas y renovando nuestra adhesión a Cristo resucitado que nos invita a seguirle.

 

Primera Lectura.

 

El apóstol Pedro interpreta el acontecimiento de la resurrección de Jesús a la luz de la Escritura, descubriendo en ella la realización de las promesas de Dios.

 

Segunda Lectura.

 

La carta de San Pedro nos abre a la profundidad del misterio de la resurrección de Jesús, decidido antes de la creación del mundo.  Este misterio nos llena de fe y esperanza y debe guiar nuestro proceder en esta vida.

 

Evangelio. 

 

Jesús resucitado nos sale al encuentro en el camino de la vida, como a los discípulos de Emaús,  Ojalá sepamos reconocerlo también hoy a nuestro lado.

Aclamamos al Evangelio cantando Aleluya puestos de pie.

 

PETICIONES        

 

  • Por la Iglesia, para que sepa dar testimonio fiel de Cristo resucitado en medio de nuestra sociedad.  ROGUEMOS AL SEÑOR.

 

  • Por las Vocaciones. Para que el Señor conceda a su Iglesia vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada.  ROGUEMOS AL SEÑOR.

 

  • Por la paz, para que pueda ser una realidad entre todos los hombres y pueblos de la tierra.  ROGUEMOS AL SEÑOR.

 

  • Por los niños que en este tiempo de Pascua reciben a Jesús por primera vez, para que no se alejen de Él.  ROGUEMOS AL SEÑOR.

 

  • Por los gobernantes de pueblos y naciones, para que trabajen preferentemente para que todo ser humano tenga lo imprescindible para vivir.  ROGUEMOS AL SEÑOR.

 

  • Por todos nosotros, para que la participación de la Eucaristía nos ayude a descubrir al Señor en la Palabra, en la Eucaristía y en el camino de la vida, en las situaciones que nos toca vivir.  ROGUEMOS AL SEÑOR