DOMINGO 3º DE ADVIENTO “A” – MONICIONES Y PETICIONES

 

MONICIONES

     

Inicial. 

 

Nos encontramos reunidos para celebrar la Eucaristía en este 3º domingo de Adviento, sintiendo ya muy cerca la Navidad, la llegada del Dios-Niño.

 

La característica de este domingo es la “alegría”.  Pero no una alegría barata y comercial, sino la que viene del Espíritu: alegría honda, compasiva solidaria, contagiosa, sacrificada, inagotable. Una alegría que nos identifica con Jesús, que llega de nuevo para ser liberación y Buena Noticia para todos los hombres, especialmente para los que sufren, los que están tristes o no tienen libertad.

 

Encendemos el tercer cirio de la Corona de Adviento, que va iluminando nuestro camino hacia la Navidad.

 

Primera Lectura.

 

El profeta hace con entusiasmo un canto a la libertad y a la alegría.  La alegría de volver a su tierra tras muchos años de exilio.  Se acabaron las penas y los miedos.  Hasta la naturaleza se viste con sus mejores galas.

 

Segunda Lectura.

 

El apóstol nos invita a esperar con paciencia la venida del Señor.  Hoy, estamos especialmente necesitados de esta virtud, ya que somos impacientes y queremos ver los frutos casi antes de empezar cualquier acción.

 

Evangelio.

 

El Evangelio siempre es Buena Noticia.  Jesús ante la pregunta que le hacen los mensajeros de Juan, muestra el cumplimiento de los signos mesiánicos anunciados por los Profetas, signos de misericordia y liberación.

Puestos de pie cantamos aleluya.

 

PETICIONES        

 

  • Por la Iglesia, para que sea ante el mundo signo de alegría y esperanza.  ROGUEMOS AL SEÑOR
  • Por los pueblos que sufren la guerra, de forma especial en estos días por Palestina e Israel, la tierra que vio nacer a Jesús, para que pueda brotar la paz y la reconciliación. ROGUEMOS AL SEÑOR
  • Por los pobres, los enfermos, los que no tienen techo, pasan dificultades o les falta el calor de una familia, para que podamos descubrir en ellos a Cristo que pasa a nuestro lado. ROGUEMOS AL SEÑOR
  • Por los cristianos, para que nuestra preparación a la Navidad sea la conversión interior y la solidaridad con los más necesitados.  ROGUEMOS AL SEÑOR
  • Por todos nosotros, para que la participación de la Eucaristía nos ayude a ser signos de liberación y Buena Noticia para los hombres y mujeres de nuestro tiempo.  ROGUEMOS AL SEÑOR