DOMINGO 34 DEL TIEMPO ORDINARIO “C” – JESUCRISTO, REY DEL UNIVERSO – MONICIONES Y PETICIONES

 

MONICIONES

Inicial.

 

Celebramos hoy, en el último domingo del año litúrgico, la Solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo, con la que se clausura el Año de la Fe.

 

Un rey, cuyo trono es la cruz y su misión el servicio y la atención al pobre, al hambriento, al desnudo, al encarcelado.  El reino que Jesús vino a anunciarnos, poco tiene en común con los reinos que conocemos.  Jesús nos habla de un reino de hermanos, en el que cada persona que tiene necesidad, que sufre, nos hace presente al mismo Jesús.

 

Vamos a pedir en esta Eucaristía que el Señor nos dé fuerza para hacer presente su reino en la tierra, para que venga a nosotros su reino, como pediremos al rezar el Padre nuestro.

 

Primera Lectura.

 

Escuchamos en esta lectura del Antiguo Testamento, el momento en que las tribus de Israel escogieron a David como rey.  Es como un símbolo del Reino definitivo, el Reino que ha comenzado con Jesús.

 

Segunda Lectura.

 

En esta lectura, San Pablo entona un himno de acción de gracias a Dios por Jesucristo.  Por Él podemos decir que somos herederos y destinatarios del Reino de Dios.

 

Evangelio.

 

Escuchamos en el Evangelio un fragmento de la Pasión según San Lucas.  Ojalá que también nosotros, en medio de tanta hostilidad e indiferencia hacia Jesús y su Reino, nos sepamos conducir con la fe y confianza del buen ladrón.

Nos ponemos de pie para escucharlo y aclamarlo con el canto del Aleluya.

 

PETICIONES        

 

  • Por la Iglesia, para que sea fiel en medio de nuestra sociedad, a los valores del Reino que Jesús nos enseñó.  ROGUEMOS AL SEÑOR.
  • Por el Papa, los obispos, sacerdotes y diáconos, para que sean verdaderos pastores, al estilo de Jesús.  ROGUEMOS AL SEÑOR.
  • Por los enfermos y los que están pasando momentos de dolor y dificultad.  ROGUEMOS AL SEÑOR.
  • Por las naciones de la tierra y sus gobiernos, para que con generosidad, trabajen por erradicar el hambre y el empobrecimiento creciente de muchas personas.  ROGUEMOS AL SEÑOR.
  • Por todos nosotros, para que la participación de la Eucaristía nos ayude a vivir en la verdad y a ser testigos de la verdad ante el mundo.  ROGUEMOS AL SEÑOR