DOMINGO 26 DEL TIEMPO ORDINARIO “C” – MONICIONES Y PETICIONES

 

MONICIONES

Inicial.

 

El Señor nos reúne de nuevo en torno a su mesa, porque la Eucaristía es una gran fiesta, una gran comida que Dios ofrece a las personas.  Dios nos mira con amor y nos regala lo que más nos conviene: su Palabra que nos guía; su Cuerpo y Sangre, que nos alimentan; su ternura, que cura nuestras heridas.  Por eso, celebrar la Eucaristía nos compromete a extender nuestra mesa a los pobres y necesitados, a los que no tienen ni pan, ni amor

 

Los textos litúrgicos de este domingo nos invitan a echar una mirada a nuestro prójimo, a fin de que revisemos nuestras relaciones con él.  La búsqueda de la justicia y su práctica con el prójimo aparece como una constante en las tres lecturas.

 

Primera Lectura.

 

La lectura que vamos a escuchar refleja muy bien la situación del reino de Israel cuando fue enviado el profeta Amós.  Mucha riqueza, pero a costa de la explotación y la injusticia.  El rey canta tranquilo a su Dios, mientras el pueblo padece hambre.  Es una llamada a no separar la fe y el culto, de la vida real.

 

Segunda Lectura.

 

San Pablo nos recuerda una verdad fundamental: la fe no sólo es creer en Dios y fiarse de Él.  La fe es también practicar, combatir conquistar.

 

Evangelio.

 

Jesús nos interpela hoy en el Evangelio, presentándonos una situación muy real en nuestros días y que la tenemos muy cerca de nosotros.  Unos mueren de hambre o lo pasan muy mal, mientras otros vivimos cómodamente.

Puestos de pie cantamos aleluya.

 

PETICIONES        

 

  • Por la Iglesia, para que viva cercana y sepa dar respuesta a las necesidades espirituales y materiales de los hombres de nuestro tiempo.  ROGUEMOS AL SEÑOR
  • Por la paz, para que seamos constructores de una sociedad en paz, favoreciendo unas relaciones justas y fraternas.  ROGUEMOS AL SEÑOR
  • Por los que pierden la vida en circunstancias trágicas, en el intento de llegar a nuestra tierra, con el deseo de lograr una situación personal y familiar mejor.  ROGUEMOS AL SEÑOR
  • Por los países que viven sometidos a la pobreza, al hambre y la injusticia, para que con un reparto más justo de los bienes de la tierra, puedan ver superada su desesperada situación. ROGUEMOS AL SEÑOR
  • Por todos nosotros, para que la participación de la Eucaristía nos haga vivir con más fidelidad las exigencias del Evangelio y de la fe que decimos profesar.  ROGUEMOS AL SEÑOR