DOMINGO 26 DEL TIEMPO ORDINARIO “A” – MONICIONES Y PETICIONES

MONICIONES                

Inicial.

 

De nuevo nos encontramos reunidos en torno al altar, para celebrar la Eucaristía en el domingo, el Día del Señor.

 

La Eucaristía es siempre Acción de Gracias y un encuentro de hermanos en torno a Jesús, que se hace presencia viva y alimento para el camino.  Él parte para nosotros el pan y nos explica las Escrituras, dándonos en cada encuentro algunas pautas prácticas para nuestra vida.  Hoy, en el Evangelio nos va a decir que, en nuestra vida, lo que cuenta no son las palabras bonitas que podamos decir, o los buenos propósitos que nos podamos marcar, sino las obras buenas que hagamos.

 

Primera Lectura.

 

Dios nos hace libres para elegir un camino, apelando a nuestra responsabilidad.  Las palabras del profeta invitan al pueblo a la conversión y a rectificar cuando el camino elegido no es el verdadero.

 

Segunda Lectura.

 

San Pablo invitaba a los hermanos de Filipo y lo hace hoy a nosotros, a tener los mismos sentimientos de Jesucristo.

 

Evangelio.

 

Jesús en el Evangelio nos dice que siempre estamos a tiempo de arrepentirnos, de volver hacia Dios.  Que en definitiva, lo que cuentan son los hechos y no las palabras que podamos decir, o los propósitos que podamos hacer.

Puestos de pie cantamos aleluya.

 

PETICIONES        

 

  • Por la Iglesia, para que sea siempre una comunidad de hermanos, todos hijos del mismo Dios y Padre. ROGUEMOS AL SEÑOR
  • Por el Papa Francisco, que el Señor que lo ha llamado a presidir la Iglesia en la caridad, lo sostenga en su ministerio al servicio de la unidad del Colegio episcopal y de todo el Pueblo de Dios.  ROGUEMOS AL SEÑOR
  • Por los Padres Sinodales y los demás participantes de la III Asamblea General Extraordinaria del Sínodo de los Obispos, que el Espíritu del Señor, ilumine sus mentes, para que la Iglesia pueda responder a los desafíos de la familia en fidelidad al proyecto de Dios.  ROGUEMOS AL SEÑOR
  • Por aquellos que tienen la responsabilidad en el gobierno de las naciones, que el Espíritu Santo les sugiera proyectos que valoren la familia como célula fundamental de la sociedad, según el proyecto divino, y que sostengan las familias en situaciones difíciles. ROGUEMOS AL SEÑOR
  • Por las familias cristianas, que el Señor que ha puesto en la comunión matrimonial el sello de su presencia, haga de nuestras familias cenáculos de oración, íntimas comunidades de vida y de amor a imagen de la Santa Familia de Nazaret.  ROGUEMOS AL SEÑOR
  • Por todos nosotros, para que la participación de la Eucaristía nos ayude a vivir en el mismo amor y en el mismo sentir de Jesús.  ROGUEMOS AL SEÑOR.