DOMINGO 1º DE ADVIENTO “A” – MONICIONES Y PETICIONES

 

MONICIONES

Inicial. 

 

Con el primer domingo de Adviento, iniciamos hoy un nuevo año litúrgico.  El Adviento es tiempo de espera, porque esperamos la venida del Señor, la sentimos ya cerca y le decimos con fuerza ¡Ven, Señor, Jesús!

 

También es tiempo de esperanza, porque hemos de mirar al futuro, a lo que está por venir y hemos de hacerlo expectantes, activos y confiados, porque el Señor viene a salvarnos.  Estad en vela y preparados, nos dirá el Evangelio.

 

Encendemos el primer cirio de la Corona de Adviento, que irá iluminando nuestro camino hacia la Navidad.

 

Primera Lectura.

 

El profeta Isaías, que acompañará cada domingo nuestro camino del Adviento, nos invita a mirar hacia delante.  Dios obrará maravillas a favor de su pueblo.  Por eso debemos caminar decididamente hacia Él.

 

Segunda Lectura.

 

El Adviento es también tiempo de vigilancia.  Por eso, San Pablo nos invita a despertar del sueño, a abrir los ojos y el corazón.  Sólo así podremos acoger al Dios que viene.

 

Evangelio.

 

El Evangelio también nos llama a estar vigilantes.  Dios viene en el momento más inesperado y de la forma más desconcertante, como si fuera un ladrón.  Pero no viene a robar, viene a traernos la salvación y la felicidad.

Puestos de pie cantamos aleluya.

 

PETICIONES  

 

  • Por la Iglesia, para que sea casa de acogida e instrumento de reconciliación.  ROGUEMOS AL SEÑOR
  • Por las Vocaciones, para que el Señor suscite vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada.  ROGUEMOS AL SEÑOR
  • Por la paz en el mundo, para que no levante la espada pueblo contra pueblo.  ROGUEMOS AL SEÑOR
  • Por los jóvenes de nuestra Parroquia que hoy reciben la Confirmación, para que sigan viviendo la fe con alegría.  ROGUEMOS AL SEÑOR
  • Por los cristianos, para que sepamos ofrecer a todos y especialmente a los jóvenes, razones de esperanza.  ROGUEMOS AL SEÑOR
  • Por todos nosotros, para que la participación de la Eucaristía nos ayude a vivir en una espera activa la llegada del Señor.  ROGUEMOS AL SEÑOR