DOMINGO 18 DEL TIEMPO ORDINARIO “A” – MONICIONES Y PETICIONES

MONICIONES                

Inicial.

 

Como aquellos discípulos que se congregaron en un lugar tranquilo y apartado, y Jesús les dio el alimento que necesitaban; nosotros también nos congregamos hoy aquí con Jesús, y nos dará el alimento para nuestra vida y para nuestra fe: Él mismo, que se hace presente en medio de nosotros y se nos da como pan de vida.

 

Pero también nos dice a nosotros, como entonces a los discípulos: “Dad vosotros de comer a tantos hermanos necesitados” y “Compartir lo que tenéis y yo haré el resto”.

 

Primera Lectura.

 

Dios dará todo tipo de bienes a los que creen en él y se le acercan, y los dará gratis.  Pero especialmente, un alimento auténtico, capaz de saciar el hambre más profunda de la persona.

 

Segunda Lectura.

 

San Pablo nos dice que el amor de Dios hacia nosotros se ha manifestado en Jesús.  Un amor del que nada ni nadie podrá nunca apartarnos.

 

Evangelio.

 

Jesús, con el alimento que da a sus discípulos en la multiplicación de los panes, hace profecía y anticipa el pan de vida que será Él para nosotros en la Eucaristía.

Puestos de pie cantamos aleluya.

 

PETICIONES        

 

  • Por la Iglesia, para que sea siempre signo del amor de Dios a los hombres, especialmente a los necesitados y marginados.  ROGUEMOS AL SEÑOR
  • Por las Vocaciones.  Para que el Señor que sigue llamando a seguirle desde el sacerdocio y la vida consagrada, encuentre respuestas generosas.  ROGUEMOS AL SEÑOR
  • Por los que hoy siguen pasando hambre, para que el Señor nos ayude a erradicar el gran pecado de nuestro tiempo, que unos pocos vivimos bien, mientras muchos mueren de hambre.  ROGUEMOS AL SEÑOR
  • Por los enfermos y los que están pasando momentos de dolor y dificultad.  ROGUEMOS AL SEÑOR
  • Por los que en estos días, de forma masiva se mueven por nuestras carreteras, para que sean prudentes y respetuosos, con las señales de la circulación y la vida de las personas. ROGUEMOS AL SEÑOR
  • Por todos nosotros, para que la participación de la Eucaristía en la que el Señor se parte y se reparte a todos, nos mueva a nosotros a partir y compartir lo que somos y tenemos. ROGUEMOS AL SEÑOR